lunes, 26 de agosto de 2013

Cuando uno tiene un martillo, todo parece un clavo, dicen


Las tecnología avanza día a día. Gran verdad. Tan verdad que pierde sentido. Es como decir: Cada día que pasa somos mas viejos. Parece que sumirse en las tecnologías, aceptarlas, rechazarlas, es una actividad que caracteriza al ser humano y como docente, la linea que marca la propia innovación es más que tangible. 
Luego de un tiempo la cosa se depura, se "cura" como se cura una base de datos. Cosas que se quedan y cosas que se van. Las que se quedan mutan, se versionan, hasta que ellas mismas dan lugar a las nuevas invenciones. 
Hace unas semanas se nos pidió que hiciésemos una cuenta de Twitter en la materia Tecnología Educativa, y las reacciones fueron de todo tipo. Predominaron las negativas, claro, porque se hicieron oír. Los que ya teníamos cuenta o los curiosos que se la habían hecho y abandonado lo vivimos como algo "natural", por lo que no emitimos opinión. Los fervientes defensores del no-twitter-en-mi-vida (literal, traducido del Alemán) pusieron el grito en el cielo. 
¿Por qué esta heterogeneidad? ¿Qué determina que haya gente a favor y en contra? Creo que la respuesta es muy compleja, y no estoy a la altura de responderla. Si puedo responder qué pienso yo sobre incorporar tecnologías novedosas. 

Uno de los primeros prácticos de la asignatura Física, en la cual desempeño mi labor docente, es Calibración. Los estudiantes deben calibrar dos instrumentos de medida y a partir de ello confeccionar un informe de manera grupal. Como actividad complementaria, tienen que entregar individualmente un gráfico confeccionado a mano (hecho en hoja milimetrada y todo!) de una de esas dos calibraciones que realizaron. 

¿Qué es y que implica ese gráfico?. Bueno, calibrar es asignarle a las divisiones de un instrumento de medida un valor a partir de un material de referencia (algo que se sabe cuánto tiene) Para esa calibración hay varios materiales de referencia que dan diferentes valores de divisiones, y como resultado, una relación directamente proporcional entre divisiones y ese material de referencia que se ve reflejada en una hermosa recta. 

Existen varias alternativas para realizar un gráfico. Se puede hacer de forma manual, o se puede hacer mediante algún programa, por ejemplo, Microsoft Excel. Los estudiantes, entonces, van a hacer el gráfico manual (entrega individual) y mediante computadora (entrega grupal, en el informe)

Sin saberlo, hace unos años cometí un error explicando cómo construir ese gráfico. El error ( y acá el punto que quiero señalar, por fin!) fue tecnológico. 

Para ahorrar tiempo perdido de la clase, decidí, a partir del programa Excel, explicar cómo construir el gráfico tanto en computadora como a mano. Ambos métodos explicados a partir de una proyección. Sencillo. Para mi era lo mismo. Nadie se puede equivocar en eso, pensaba. Me siguen todos. Son un par de lineas , una serie de puntos y otra linea cruzada. Listo.

Gráfico de calibración hecho por mis estudiantes

Para mi sorpresa, encontré que la gran, la inmensa mayoría de los gráficos hechos a mano eran un desastre. La culpa claro, de los 30 alumnos. No, mentira. La culpa mía. ¿Por qué el cambio en la explicación causó tan catastrófico resultado? 

Pasaron muchos cuatrimestres y creo tener la respuesta. Al dibujar el gráfico en el pizarrón, uno marca el trazo y ese trazo es todo pensado. Me resulta difícil pensarlo desde mi punto de vista, pero desde el estudiante, es mas claro. Seguir visualmente la linea blanca de la tiza, implica entender cuándo y por qué se detiene, por qué el tamaño de los puntos, por qué la escala proporcional, por qué muchas cosas que el gráfico hecho en un programa resolvía automáticamente, claro. Ese tiempo que uno demora dibujando en el pizarrón intentando que se cumplan todas las condiciones de un buen gráfico, era clave. 

Aquí entonces un tatarabuelo de la tecnología educativa salvándonos las papas. El viejo y querido pizarrón se hacía invencible frente al poder super VGA del proyector, la velocidad de procesamiento casi ilimitada (humanamente hablando) de la computadora (ordenador, según Españoles) y la pulcritud y simpleza del procesador mas usado de la historia, el Excel. 

Odio las moralejas, creo que mi idea se entiende. Parémonos frente a cada tecnología en forma crítica, no analicemos solamente qué tan lejos está de las prácticas docentes actuales, si me da imágenes 4D o si tiene muchos colores. Lo importante, y vuelvo a mi entrada anterior, es qué papel juega en la práctica docente y qué limites impone en el aprendizaje.


Perdón, Pizarrón. No te dejo más! (salvo que me pongan esos monitores touch del CITEP) 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario