domingo, 25 de agosto de 2013

La práctica docente y la tecnología: Definiendo un lugar común para entenderla.



Entré a la Cátedra de Física en un momento creo yo, (o viéndolo en retrospectiva, mejor dicho) trascendental. La concepción de la enseñanza de una Física para no físicos como se la concebía hasta ese momento estaba empezando a cambiar. Nuevos puntos de vista, nuevas interpretaciones sobre aspectos de la pedagogía habían hecho mella en varios profesores y ese crisol de ideas iba a transformar a la cohorte de ayudantes que integré y también a las subsiguientes. No me voy a explayar sobre el background de decisiones que llevaron a la Cátedra a delinear sus nuevos rumbos, me voy a detener en dos aspectos que en ese momento, con el cargo de Ayudante de segunda, de ayudante-estudiante, me llamaron la atención: La primera fue que nos dieron la responsabilidad (por supuesto, una responsabilidad dirigida, asistida y revisada por los docentes con experiencia) de participar en la remodelación de la totalidad del material docente. La segunda fue la predisposición de la mayoría del plantel docente en participar y permitirnos ser parte de esa producción. 

Me recuerdo joven, con mucha incertidumbre en muchos niveles. ¿Cuánto voy a necesitar leer para escribir un material de calidad? ¿Tengo que introducir cambios en el TP y en los fundamentos? ¿Podré eliminar cosas que a mi criterio son obsoletas y agregar cuestiones que considero son necesarias y no se tratan? ¿Cómo van a aceptar los docentes revisores del material mis cambios? No sabía ni siquiera si la redacción de los párrafos era de calidad suficiente. 
En ese mar de incertidumbres, me encontré por primera vez con esa metáfora que plantea Lion sobre las tecnologías como vehículos del pensamiento. Entender al entorno, a los programas, tipografías, gráficos como potenciadores de formas de apropiación del conocimiento, trascendiendo su uso como meras herramientas.  Me encontré desarrollando imágenes y discutiendo conmigo mismo los simbolismos, lo implícito y explícito de éstas, intentando mediar o estimular la construcción del aprendizaje, y no solo eso, sino también poniéndome en el lugar de mis colegas docentes, de sus preferencias en la enseñanza. Todo este mar de reflexión se originó a partir de algo que hace 20 años no hubiese sido posible alcanzar y que yo tenía a mano, casi implícitamente: La capacidad de editar cualquier imagen. En la edición, en la modificación, se traduce la intencionalidad, el hacer implícito el simbolismo que, otrora, hubiese sido mucho mas complejo lograr.

Imagen tomada de la guía de Fundamentos de Electricidad, de la Cátedra de Física, compuesta y comentada por quien escribe.

La implementación del uso del campus virtual también significó un análisis crítico y mucho de eso de " repensar actividades" por parte del equipo docente. Teníamos a disposición muchas herramientas que, tal vez pecado de juventud, no podía esperar a usarlas, aunque cabía en cada una de ellas una reflexión en los planos disciplinares, epistemológicos y por que no, cuestiones de logística y organización. Creo que aún no hemos conciliado completamente las actividades en el campus en lo que refiere a foros,wikis y cuestionarios, como también no hemos terminado de explorarlas en un nivel pedagógico. Resolver un recorte de horas cátedra en un entorno virtual ya no es una correcta justificación del mismo, como en un principio lo fue. 

Un powerpoint (volviendo a al artículo "La gran P" de Tufle y al texto de Lion sobre el Tecnoconocimiento) es una herramienta en la cual hemos aprendido, desde la función docente o de conferencistas, a ver mas allá, y creo que eso es lo interesante. Tal vez en ella las estrategias pedagógicas se hagan claras, producto de pensarlas al intentar hacer las nuestras o de sufrirlas durante toda la carrera. No existe un uso incorrecto o un "proceso vicioso" por parte de la aplicación. Si creo, existen malos usos, malos expositores, como Trufle refiere. Ahora...¿ésto ocurre en otras herramientas? Creo que si, que cambiando la herramienta podemos no resolver ese mal uso, y que el hecho de darnos cuenta o no del resultado pasa por comprender el funcionamiento de la herramienta completamente. Existe entonces un aspecto con el que siempre tendremos que lidiar como docentes, y es esa mediación provocada por la tecnología y no simplemente su uso. 



Los dejo con un videíto. La tecnología cambiando en un formato vintage. 



No hay comentarios.:

Publicar un comentario